¿Cómo las grandes empresas inspiran hacia la acción?


En este magnifico vídeo de TED-TALKS, Simon Sinek hace un magnifico análisis sobre las razones por las que algunas empresas triunfan en el mercado, aún teniendo muchos menos recursos que otras que tienen en su poder todos los condicionantes para ser exitosas principalmente por sus recursos monetarios. Simon ha bautizado este modelo como el “circulo de oro” (golden circle).

Lo mejor de su discurso es que tan sólo hace uso de una pizarra para captar la atención de la audiencia y así mantenernos totalmente atentos a los 19 minutos que dura el vídeo. Para mi supone una oportunidad increíblemente buena de aprender como explicar el concepto de la ley de la difusión tecnológica que utilizamos frecuentemente en asignaturas como dirección comercial y en marketing en general.

¿Qué les parece?

¿Cómo ganan dinero las webs de descargas?


Visitando el apartado de cultura del país me he encontrado este interesante articulo, (que no tiene la mayoría de cifras económicas que refleja contrastadas), pero que hace ver cuales son las verdaderas fuentes de ingresos de las páginas de descarga más utilizadas en nuestro país.

 

“El tesoro ‘pirata’ de la Red”

Imagine que un estreno de cine de hoy se titulase Instinto letal. Una copia se filtra en algún eslabón de la cadena de producción, o alguien graba la película en un preestreno. Subtitulada por supuestos voluntarios, llegará en horas a las manos del seeder (sembrador, en inglés). Desde su ordenador, este subirá una copia de Instinto letal a un almacén remoto (en Hong Kong o en Suiza) como Megaupload, Fileserve o Rapidshare. En minutos, un link que apunta a la película aparecerá en alguna de las páginas españolas de enlaces a contenidos protegidos. Ya está, el estreno de Instinto letal ha sido saboteado, cualquiera puede verla en Internet.

“Los seeders procuran que no haya una relación directa entre ellos y las webs piratas, pero sabemos positivamente que hay una relación comercial”, afirma Andrés Dionis, director general de la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos, el grupo de presión que aglutina a la industria cultural.

Existen dos tipos de webs en este universo del todo (casi) gratis: las que alojan el contenido y las que lo señalizan. Ambas son legales en España. Las segundas son exculpadas por sentencias que se apoyan en una circular de la Fiscalía General del Estado de 2006. El argumento: no se puede demostrar el lucro.

Los usuarios no pagan a las webs de enlaces, pero se verán obligados a regalar algo que vale dinero: sus datos personales. Serán vendidos a empresas de márketing directo que los utilizarán para campañas publicitarias por e-mail. Por cada correo que envíe una de estas compañías, el dueño de la página de enlaces recibirá 0,024 euros, según las tarifas de la empresa líder del sector, Canalmail. Además, algún usuario pinchará en la publicidad (a menudo de ofertas de ADSL) que abunda en estas páginas. Dos vías de ingresos, pues: publicidad y bases de datos, ¿quién necesita cobrar por los contenidos?

Para entender el peso de las webs de enlaces en España hay que recurrir a sus datos de audiencia. Dos de las más populares, peliculasyonkis.com y seriesyonkis.com (ambas gestionadas por Burn Media S.L, una empresa de Madrid), suman 3,6 millones usuarios mensuales. Estos dos portales, de lo que llamaremos conglomerado yonkis.com, han crecido en un año el 57% y el 44% (según los últimos datos de NetView de Nielsen Online), informa Adrián Segovia.

¿Cuánto ganan esas páginas? Solo responde la industria: “Las webs que seguimos hace años ingresan entre 150 y 170 millones de euros anuales. Son 300 páginas, un 60% están en España, el 40%, fuera”, indica Dionis. En Argentina, está taringa.net: 4,6 millones de usuarios únicos mensuales desde España. Sirva de comparación que El Corte Inglés en Internet registra medio millón menos de usuarios.

En cuanto a seriesyonkis.com, un experto independiente consultado por EL PAÍS en 2010 cifró en 32.500 euros los ingresos mensuales solo por publicidad. Imposible contrastar estos datos. David M., confundador de seriesyonkis.com, es lacónico al teléfono: “Nuestros abogados nos aconsejan que no hablemos con los medios”.

En tiempos, una de las webs más populares fue elrincondejesus.com, creada por Jesús Guerra. Este asegura que no ganó dinero con ella. Su página fue investigada por la Embajada de EE UU en Madrid, según los cables filtrados por Wikileaks. Fue denunciado por la SGAE y en marzo un juez le exculpó (no se pudo probar el lucro). “Había enlaces a todo: descargas, películas… pero nunca publicidad, ni alojé archivos. Me cansé y lo quité todo”, señala por vía telefónica con cierta amargura: “La cosa ha cambiado, ya no es lo que tenía que ser. Antes éramos aficionados, ahora son páginas de profesionales”.

Enrique Dubois es “emprendedor pionero en Internet” y fundador de vagos.es, otra web investigadas por EE UU: “Teníamos áreas en las que se hablaba de música e incluían enlaces. Eran muy populares, con más de 300.000 visitas al mes”, indica por e-mail. Ofreció a la industria compartir un servicio para vender música: “No quisieron hablar de ninguna fórmula nueva, que hubiera sido un gran negocio para ellos y una solución. Nos amenazaron y obligaron a quitar el acceso a todo lo relacionado con música. Y lo hicimos”.

La Coalición (basándose en encuestas) cree que, si no existieran las descargas no autorizadas, los internautas pagarían por el 60% de los contenidos culturales de la Red: “Desembolsarían hasta 6.000 millones de euros al año”, indican.

Existe una demanda no satisfecha en el mercado. Dubois, de vagos.es, lo explica: “La industria lucha por mantener un negocio obsoleto, arremetiendo de cualquier manera, manipulando y atropellando libertades, en lugar de adaptarse”. Desde la Coalición lo niegan y enumeran los proyectos que existen oque están arrancando y añaden: “No se puede pedir a ningún empresario que compita contra una copia gratis e ilícita de sí mismo”.

¿Qué ocurre con esas otras webs que alojan fuera de España los contenidos protegidos? Para evitar pleitos, dan la posibilidad a los dueños de los derechos de denunciar cada enlace, pero no efectúan control previo. Viven de las cuotas de los usuarios premium (que pagarán por descargas más veloces), a los que a su vez recompensarán si registran mucho tráfico los enlaces que los propios usuarios, en calidad de seeders, generen.

Un abono de tres meses a Megaupload cuesta 20 euros. En ese tiempo, con una conexión de seis megas (como la que ofrecen muchas operadoras), se pueden descargar más de 2.000 gigas información, es decir, el equivalente a 2.500 películas (dependiendo de la calidad del archivo). No se sabe cuántos abonados tienen en España: la opacidad de sus cifras es absoluta. Su audiencia arroja alguna pista: según los últimos datos de NetView, 3,3 millones de usuarios entran al mes desde España solo en Megavideo.com (el servicio de streaming de Megaupload). De ellos, dos millones (cerca del 75%) lo hacen a través de páginas del conglomerado yonkis.com. España (de acuerdo con datos de Google Trends) es el tercer país del mundo (por detrás de Vietnam y Singapur) que más visitas envía a Megaupload.

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Desde mi punto de vista y si has llegado hasta el final del post es el siguiente:

Existe una necesidad no atendida correctamente por las empresas de contenidos audiovisuales, el cliente quiere variedad, a un precio contenido y sobretodo fácilmente accesible. ¿Por qué no ofrecen plataformas realmente centralizadas, que permitan ahorrar costes y vender a precios competitivos?.

Yo admito haber comprado ficheros de audio, pero no en calidad mp3, si no Flac u otros formatos HD. El precio era asequible y la calidad muy superior a la de un Cd convencional.

La industria tiene que evolucionar y no tratar de ponerle puertas al campo, por que entre otras cosas hay autores que si quieren que su obra se difumine por la red, ya que sus principales fuentes de ingresos provienen de conciertos o de exposiciones públicas.

 

 

La búsqueda de la felicidad


Internet está plagada de información que puede ser usada para hacer el bien o para hacer el mal. Información que puede modificar en determinados momentos nuestra actitud del día, o incluso nuestra forma de ver la vida. Yo soy partidario de usar toda esa información disponible para construir una realidad a través del conocimiento y de esta manera poder aprender a disfrutar más de la vida.

Buscando información sobre el Marketing de la felicidad, que está haciendo Coca-Cola últimamente, he encontrado una charla en TED, realmente fascinante realizada por Matthieu Ricard, donde como consejo final indica que la meditación, nos ayuda a comprender como nuestro cerebro procesa nuestro mundo y que como entendiendo esto podremos ser realmente más felices.

Distingue la felicidad del placer momentáneo y de como poseer bienes obsesivamente añorados son solamente elementos accesorios del placer momentáneo y no de la felicidad. De esta forma hace una verdadera introducción a la meditación y de como esto puede ayudar a cambiar nuestra forma de procesar nuestro mundo, consiguiendo impregnarlo todo de el afecto, la compresión y finalmente la felicidad.

Adios analógico hola TDT en baja definición


¿Pero que le pasa a mi televisor?, se preguntaran miles de personas en España. Personas  que habrán echo poco caso de la publicidad sobre la TDT, la culpa la tiene Zapatero que no le vasta con abrir todas las calles de mi pueblo/ciudad y encima nos deja sin televisión, ¡Dónde vamos a llegar!.

Este fragmento seguro que  puede ser sacado de cientos de conversaciones hoy día 3 de Abril en nuestro país. Puedo asegurar que  no es un ejercicio de inventiva sino una realidad. Por culpa de la brecha tecnológica más de una persona se quedarán durante un tiempo literalmente apagadas.

Lejos quedan ya las primeras advertencias sobre el apagón analógico y ahora con un parque renovado de televisiones y receptores de TDT, nos damos cuenta de que si queremos recibir TDT en alta definición tendremos que pasar nuevamente por caja. Esto es algo que en países como Francia no ha pasado, donde desde el primer momento se ha exigido que los vendedores tuvieran en cuenta este formato.

Pero en España no aprendemos, así que, para superar la crisis económica fomentamos el gasto público ¿cómo?… pues comprando precisamente TDT a fabricantes asiaticos, que no cumplen con algunos estandares… ¿dónde vamos a llegar?.

En fin… os dejo un texto extraído de Neoteo.com :

Hoy es el último día que emitirán sus contenidos las cadenas analógicas en España. Tras 50 años de funcionamiento las televisiones tienen que dar paso al futuro y completar su ambicioso plan de convertirse a digital en todo el territorio nacional. El sábado día 3 de Abril sólo emitirá la TDT y aquellos que no hayan sido previsores para adaptar sus aparatos de televisión no podrán ver los contenidos que les tienen reservados los nuevos canales. Ha muerto la analógica. ¡Viva la digital!

La historia de la televisión en España ha vivido momentos culminantes, tragedias tristemente famosas, catástrofes, eventos esperanzadores, descubrimientos importantes y todo tipo de sucesos que han marcado una época muy extensa de nuestra historia reciente. La tecnología se abrió paso a través de la que algunos denominan la “caja tonta” pero que permitió a la sociedad española conocer un nuevo mundo cultural y social gracias a ella. Aquella tecnología, ya vieja y obsoleta, debe dejar paso a su sustituta, que viene cargada de promesas y de posibilidades. Han pasado 50 años desde aquellos primeros balbuceos del televisor en blanco y negro, pero hoy, día 2 de Abril, será el último día donde los ciudadanos tendrán la oportunidad de despedirse de las emisiones analógicas y saludar al nuevo rey del entretenimiento doméstico: la TDT.

Después de 5 años de intenso trabajo, 2.000 millones de euros de inversión y 40.000 empleos nuevos, la TDT, ha sustituido definitivamente a la analógica. Una plataforma abierta de par en par a la igualdad de oportunidades. La convergencia entre la televisión, el ordenador (Internet-wifi), el teléfono móvil, el iPad y las agendas digitales permitirá estar conectado a las autopistas de la información en todo tiempo y en cualquier lugar. Sin embargo y a pesar de lo prometedor del cambio de paradigma tecnológico, ya comienzan a aparecer los primeros problemas de disponibilidad en pueblos lejanos lejos de la cobertura de los repetidores principales. Más de 460 mil personas también podrían quedarse sin televisión en España, “el 1% de la población española”, según contó Ignacio León, responsable de la Oficina Nacional de Transición a la Televisión Digital Terrestre (TDT).

En estos pequeños pueblos los habitantes se lamentan amargamente de que su único medio de entretenimiento dejará de existir por culpa de la transición a la TDT. “Los afectados por estas zonas suelen vivir en áreas remotas de España, como valles o montañas, con una orografía complicada a las que no llega la señal terrestre o llega con grandes dificultades”, apunta Alejandro Perales, presidente de la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC). Sin embargo, declara que se ha cumplido con la cuota exigida por la Comunidad Europea e incluso supera a la que tenía la televisión analógica. La solución pasa por adquirir kits para recepción por satélite que cuestan unos 250 euros. De todos modos, el futuro ya es inevitable. La TDT ha venido para quedarse. Descansa en paz, querida analógica.

Fuente: Neoteo.com

HIJOS DE HERACLES – El nacimiento de Esparta (TEO PALACIOS)


Tuve la inmensa suerte de recibir de manos de mi cuñado (Blas malo) la última obra de TEO PALACIOS, HIJOS DE HERACLES.

Un manuscrito ambientado en la época de desarrollo y esplendor Espartano aproximadamente en el 735 a.c. El autor narra con destreza desde las batallas más épicas hasta los detalles más interesantes de la educación Espartana.

Si bien puede parecer que es un libro surgido de la cola de entusiasmo que generó la película 300, puedo decir que es un ejercicio histórico bastante riguroso y sobretodo esclarecedor que llega mucho más profundo que la obra gráfica de Frank Miller.

La obra se centra en el reinado de Teompopo y Anaxándridas, siendo este último el héroe de esta novela histórica.

El autor consigue acercar, teniendo en su poder pocos datos históricos, el día a día de la educación militar más austera y dura que se ha conocido en la historia pasada. El espartano débil no tiene cabida en la Esparta narrada, desde niños se los insta a estar desprotegidos en el bosque o en la montaña, pasando frío y hambre, con la intención de endurecer no sólo sus cuerpos sino sus almas, de la misma manera se castiga a aquellos menores que se quejen de los castigos infligidos y lo más importante es que se les enseña el valor de la batalla y sobre todo que para tener una vida Espartana se debe poder matar sin rechistar.

Finalmente y aunque sea de pasada también se observa como la mujer tiene un papel importante en la sociedad Espartana.

Aconsejo esta obra a aquellas personas interesadas en la disciplina militar y en todos aquellos datos históricos que son ajenos de los no estudiosos en historia, ya que con una facilidad pasmosa uno acaba encontrándose metido en una historia que fascina. Otro punto a favor de la novela es el rigor histórico que se le presume y del que se puede aprender mucho.

En definitiva recomiendo este libro y desde aquí le doy las gracias a Blas Malo, por haberme tenido en consideración para su lectura.

La luz brilla en la oscuridad


El otro día mientras regresaba a casa me plantee por que la luna brilla en la oscuridad, enseguida pensé en que el sol es el que la está iluminando, ¿pero que pasa con los rayos de luz que chocan contra ella?, se supone que si son “de luz”, deberían verse en la oscuridad.

Y vinieron a mi cabeza los rompimientos de gloria o los rayos de luz que entran a media tarde por las ventanas circulares de la cúpula del vaticano. Esos rayos de luz que si se ven, son fruto de la reflexión de multitud de motas de polvo o de vapor de agua que es atravesado por la luz. Entonces cuando la luz no toca ningún objeto en el vacío no se ve y por lo tanto al tocar la superficie de la luna, entonces si refleja la luz del sol.

Buscando información al respecto en Internet, me doy cuenta de que hay “locos” como yo, que se hicieron la misma pregunta y paradójicamente han llegado a un planteamiento y conclusión sorprendentemente parecido al mío.

Leído en : The fruitman chronicles

La luz viaja en la oscuridad

Terminó el congreso, y regresé al hotel cansado. Me estiré en la cama, dispuesto a dormirme con el ruido de la lluvia. Miré el techo inclinado: una ventana me mostraba la oscuridad del cielo, y a un lado la luna, tímida pero brillante, blanca, imperfecta.

Entonces me pregunté por qué brilla la luna, por qué es blanca en mitad de la oscuridad. La lluvia golpeaba el cristal de la ventana con la fuerza necesaria para no dejarme escuchar nada más que el pulso de la sangre en las venas de mi oreja descansando contra el cojín.

¿Por qué brilla la luna, si todo lo demás está oscuro a su alrededor?

Cierto, la luz de la luna nace en el sol. Entonces, ¿por qué no vemos los rayos del sol en su trayecto hacia la luna? Me levanté para ir al baño, y me fumé un cigarrillo sentado en el retrete. Pensé en la cantidad de personas con las que había hablado durante el día, y me pregunté si alguna vez se habían hecho la misma pregunta.

Me pregunté también si tenían una ventana en el techo de su dormitorio, me pregunté si dormían acompañadas, me pregunté si se alegraban por dormirse junto a alguien, y si al despertar les seguía alegrando encontrar a alguien respirando a su lado. El mundo puede ser fascinante cuando nos preguntamos este tipo de cosas acerca de las personas que se sientan en el metro frente a nosotros.

Regresé a la cama. Estaba sólo después de un largo día de trabajo, en una ciudad extraña, en una habitación extraña, en unas sábanas extrañas, con la única compañía de la noche y mis libros y mis pensamientos. Y la digestión de la cena, y el Ribera del Duero en mi cabeza.

Resulta que la luna brilla cuando la luz del sol impacta contra su superficie. Resulta también, que la luz viaja en la oscuridad. Es una extraña paradoja, como las sábanas que me envolvían. La intuición nos dice que la luz, al viajar, ilumina todo lo que encuentra a su paso. Y así es. Pero si a su paso no existe nada, la luz viaja en la oscuridad.

El universo está vacío de reflejos, no hay polvo, no hay partículas, no hay nada que refleje nada. Cuando la luz del sol viaja hacia la luna, no la vemos hasta que no impacta contra la luna misma. Por eso la luna brilla en la oscuridad, porque vive suspendida en el vacío.

Me hubiera gustado ser capaz de llegar a esta conclusión ayer por la noche, pero he necesitado de la ayuda de Landiman, mi querido y eterno compañero de piso, para encontrar la explicación. Se supone que soy físico, y que debiera saber estas cosas, pero no las sé. Yo sólo veía la luna brillando en la oscuridad, y sólo supe preguntarme por qué no veía los rayos del sol.

Landiman me ha contado que él tampoco se formuló esta pregunta cuando estudiamos juntos la licenciatura en física. Landiman se formuló esta pregunta cuando era pequeño, y encontró la respuesta muchos años más tarde, estirado en una playa nocturna, durmiendo al aire libre junto a la persona con quién quería despertar al lado todos los días de su vida.

Ahora, me iré a la cama feliz y tranquilo por haber comprendido algo que merece la pena comprender al menos una vez en la vida.

Deberíamos preguntarnos más a menudo por qué brilla la luna en la oscuridad. Quizás, entonces, sólo aspiraríamos a tener una ventana en el techo de nuestra habitación. Quizás, entonces, nos bastaría en la vida con tener el tiempo necesario para perderlo mirando al techo, mirando al cielo, escuchando la lluvia y la sangre golpeando nuestra oreja.

Pero nos gusta complicarnos la vida. Nos gusta pensar que necesitamos ser realistas, y aspirar a tener sólo aquello que podemos tener, lo que ya todos tienen tarde o temprano. Y siendo realistas, dejamos de comprender la naturaleza de la luz, la realidad misma.

La luz viaja en la oscuridad, porque no la vemos hasta que no impacta contra un cuerpo. Entonces, mientras viaja en el vacío, ¿existe la luz?

La próxima vez que contemples la oscuridad, piensa que está llena de luz, y que sólo debes estar dispuesto a perder el tiempo para que brille blanca como tu piel, como la luna.

Porque sólo cuando estamos dispuestos a perder el tiempo, cuando nos estiramos en la cama y renunciamos a tocar con los pies en el suelo, existe la luz en la oscuridad.

20 ideas de productividad diaria


Escrito por Berto Pena, el 10 Marzo 2010 en Productividad

“Me puede el día a día. Tengo los objetivos bastante claros y mis prioridades definidas pero me pierdo en el ritmo diario. Quiero ser productivo pero es muy difícil”.

No sé si te sientes identificado con este mensaje. Muchas personas me transmiten con manifiesto desánimo estas o parecidas frases. Claro que es difícil conjugar Productividad-ritmo diario. Si fuera fácil todo el mundo lo conseguiría (y yo no tendría trabajo). Pero en esa superación está el desafío… y la incalculable recompensa de conseguirlo.

Si tú estás en esa o parecida situación, dejarte llevar y no hacer nada es lo PEOR que puedes hacer.

Porque 1) esas situaciones siempre van a peor 2) o lo arreglas tú o nadie lo va a solucionar por ti y 3) estrés y ansiedad sólo contribuyen a degradar tu trabajo y tu vida (personal y familiar).

Mis reglas para romper el caos

Si algo no va bien, hay que cambiarlo. Y si muchas cosas no van bien, hay que cambiarlas. Una por una.

Yo hace unos años estuve al borde de romper. Física y psicológicamente. Y me salvó pensar y grabarme a fuego estas tres frases:

  • Por sí solos los problemas nunca se arreglan. Contemplarlos y lamentarme sin corregirlos no hace sino aumentarlos.
  • Haciendo lo mismo que ayer tendré siempre el mismo resultado. O tomo otro camino —otros hábitos— o siempre llegaré al mismo lugar.
  • Mejorar exige decisiones y sacrificios. ¿Estoy dispuesto a mejorar?

Tener bien definidos tus objetivos y tus prioridades NO vale para nada si no actúas. Simplemente con decirlo no lo consigues. Esa es la “mala” noticia.

Por algún lugar hay que empezar a mejorar…

Desde luego es un tema complejo que no pretendo reducir a unas pocas lineas de un artículo. Pero sí dar alguna pista que, tal vez, pueda ayudarte a mejorar algún rincón de tu vida/trabajo, si es que funciona mal o no funciona del todo.

Algunas de estas 20 ideas me han salvado el culo (léase no literalmente) y han conseguido DE VERDAD que mi eficacia y rendimiento diario que estaban bajo mínimos, ahora tengan un nivel relativamente bueno. (En muchas de ellas he adjuntado un enlace al artículo que en su día escribí sobre ello.)

  1. Planifica tus tareas. Esto es, fotografía y conoce con anterioridad (el día antes) qué es lo que te espera mañana. Estudia el terreno y la ruta antes de ponerte a caminar.
  2. Distingue nítidamente entre las Tareas CLAVE, las Tareas MENORES y las Tareas BASURA. Administrarte bien y decidir cuánto de tu “yo diario” destinas a unas y otras es fundamental.
  3. Desprecia o ignora por completo las Tareas Basura. Parecen Urgentes e Importantes y ni son ni una cosa ni la otra. Destruyen tu Productividad y tu Motivación.
  4. No aceptes las interrupciones como tu plan de vida. Son zancadillas continuas a tu concentración y a tu ritmo de trabajo. Aprender a evitarlas o manejarlas, si es que se presentan, resulta esencial. Un corredor tiene que correr, no pararse cada quince metros.
  5. La Información en Internet puede ser un tesoro o un pozo sin fondo. Consumir información tiene mucho que ver con saber administrarla. La sobreinformación en la que viven muchos es un problema real en nuestra Productividad diaria // Artículo.
  6. Prepara bien las reuniones y si las convocas tú asegúrate que los demás hacen lo mismo // Artículo.
  7. La Motivación (con mayúsculas) es tu gasolina diaria. ¿Por qué haces las cosas? ¿Qué es lo que te mueve? La desmotivación alimenta el caos diario // Artículo.
  8. Atención al tiempo-energía que te roba el Teléfono. Sé directo, conciso y vete al grano. Aprender a no contestar y utilizar el buzón de voz contribuye a tu eficacia.
  9. Vete más despacio. La “no-aceleración” te da consciencia, control y capacidad de reacción; e imprime calidad y excelencia a lo que haces. Párate. En dos o tres momentos del día, párate y no hagas nada durante un minuto. Descansa, respira y retoma el control.
  10. Empieza a decir “no”. No a otros, no a otras actividades, no a otros compromisos. Intenta contentar a todos y llegar a todo… y te quedarás por el camino. Hacer más cosas te transmite “euforia productiva” pero la calidad de tu trabajo va a menos. El puzle tiene un número limitado de piezas.
  11. Aprovecha los “rincones del día”. Son pequeños lapsos de tiempo que el día nos regala y que muchos llaman “ratos muertos”. Todos los ratos están muy vivos, sólo hay que saber qué hacer con ellos //Artículo.
  12. Consigue 1-2 horas de trabajo ININTERRUMPIDO. De las 8 (o más) horas que trabajas cada día… ¿cuántas horas de trabajo REAL consigues? // Artículo y Artículo.
  13. Cuida y mima las Tareas Clave. Son las que de verdad tienen impacto, producen resultados y tienen que ver con tu trabajo. Hazlas cuando más fresco estés.
  14. Haz descansos entre tareas. Tu energía y rendimiento describen una parábola descendente a lo largo del día. Con cada minuto, das menos. Recupérate con frecuentes pausas cada 45 minutos o 1 hora.
  15. Atención al tiempo-energía que te roban las Redes Sociales. No olvides por qué entras en ellas y qué te aportan de verdad // Artículo.
  16. Concéntrate en Terminar. Planificar, sí. Hacer, sí. Pero por encima de todo Terminar, Completar y Rematar las tareas. Invierte más energías en Terminar que en abrir nuevos frentes // Artículo.
  17. Distingue nítidamente entre el TENGO, PUEDO y DEBO. Lo que hemos asumido, damos por hecho, entendemos como necesario o lo que nos autoexigimos no siempre es lo que correcto.
  18. Domina las aplicaciones que más utilizas. Si tu trabajo (y su calidad) depende de dos o tres aplicaciones, tienes que conocerlas a fondo hasta poder explicarlas a otros // Artículo.
  19. Reduce las Tareas Periódicas o Diarias. En la práctica actúan como una hipoteca vital porque quieras o no, las tienes que hacer. Reducir su número, su frecuencia o su tiempo es ganar espacio para otras tareas de más impacto // Artículo.
  20. Atención al tiempo-energía que te roba el Email. Que tu aplicación de correo no se convierta en el centro de tu día; que los mensajes que te llegan no marquen tu ritmo de trabajo; y que su ficticia urgencia no dicte tus prioridades // Artículo.

Tener claros los conceptos de Productividad Personal, tener bien definidos tus objetivos y tus prioridades NO vale para nada si no actúas. Si no decides, cambias, sacrificas, ajustas, rectificas, eliges o mejoras las cosas. Simplemente con decirlo no lo consigues. Esa es la “mala” noticia.

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Suerte y ánimo a todos para seguirlos.

Google y yo


Es curioso hoy me han presentado a un compañero en el departamento y me ha dicho: “Ya te conocía vi tu foto buscando tu nombre en google por que hoy día todos estamos ahí”.

Tiene mucha razón por eso y por otras cosas nuestra imagen en la red debe ser cuidada. Si al final va a ser cierta tanta teoría sobre la comunicación integrada de Marketing pero en este caso aplicada a la marca personal.

Adriana Francia escribió estas lineas durante el año 2008 y la verdad es que me parecen un ejemplo interesante:

Los Beneficios del Personal Branding o Desarrollo de Marca Personal

El concepto de Personal Branding o Marca Personal fue introducido hace relativamente poco tiempo; el famoso especialista Tom Peters lo presentó en su obra “50 claves para hacer de usted una marca”, allá por 1997.

Consiste nada más y nada menos que en convertirnos en nuestra propia marca.

Esta concepción se ubica un paso adelante del Marketing Personal que apunta a saber venderse de la mejor forma.

El Personal Branding es una noción totalmente abarcadora en la que se unen no sólo los conocimientos propios del expertise de cada uno, sino que va más allá y se extiende a quien es la persona, sus valores, habilidades y peculiaridades.

Desarrollar una marca personal no es solamente obtener visibilidad y mostrar solidez profesional, implica conocerse mejor a uno mismo, plantearse metas y objetivos, comprometerse con la mejora continua, desarrollar la propia identidad y mostrar desde ahí una ventaja competitiva.

El profesional que está dispuesto a desarrollar su marca personal comienza por hacerse las preguntas cruciales:

  • ¿Quién soy?
  • ¿Qué sé hacer?
  • ¿Qué es lo que hago mejor?
  • ¿Qué tengo para ofrecer?
  • ¿Cuáles son mis valores personales?
  • ¿Cómo lo comunico?

Este nuevo modelo de profesional de marca registrada exige no solamente ser el mejor en su metier, sino tener claro los objetivos, conocerse, y conocer cómo es percibido por el entorno, qué opinión tiene sobre su valor y confiabilidad como profesional.

Esta estrategia está siendo empleada desde hace una década en importantes empresas como IBM, Warner BROS, Adobe, Bank of America, Microsoft, entre otras.

Como Desarrollar un Personal Branding

branding personal

Desarrollar un Personal Branding o Marca Personal es un duro trabajo que lleva tiempo; conlleva aplicar principios similares a los que las empresas utilizan para sus productos comerciales al construir una imagen clara e identificable de lo que venden.

La primera vez que una persona contrata a un profesional no conoce su eficacia. El servicio no puede ser mostrado antes de su compra, existe un riesgo que corre el cliente, no puede probar antes de decidir su contratación, no puede ver el resultado antes de su utilización, no sabe si la solución que le ofrece será la mejor para él en ese momento.

Por eso es fundamental que perciba que es este profesional el que va a brindarle la mejor solución para la resolución de su problema, que pueda confiar en su solvencia, eficiencia y reputación.

Justamente por este motivo, se hace imprescindible que el profesional realice una buena estrategia de comunicación, que es el eje central del desarrollo de una marca personal, para que el cliente tome conciencia del valor del servicio que se ofrece y de los beneficios que este traerá aparejado si lo contrata.

Las marcas son relaciones que se construyen entre una oferta y una demanda; cuando la demanda siente que esa marca se identifica con su sistema de valores, la confianza se va gestando junto con la relación profesional/cliente.

Resulta imprescindible una constante intercomunicación personal entre el prestador y cada cliente que es único y diferente, lo cual requiere del profesional adaptación, renovación e innovación.

Beneficio que obtengo al desarrollar mi Marca Personal

  • Distinguirme con una fuerte identidad
  • Generar confiabilidad y prestigio, fundamentales para favorecer la decisión de compra de clientes actuales y potenciales
  • Marcar una diferencia en la prestación de mi Servicio

El resultado bien vale el esfuerzo.

Otras notas relacionadas

Introducción a la música clásica


Llevo un tiempo apartado del blog, por que en mis momentos libres estoy tratando de entender y sobre todo de disfrutar de la música clásica. Sí habéis leído bien….clásica. Siempre ha sido mi asignatura pendiente . Y al igual que a un libro hay que dedicarle un tiempo de escucha, un tiempo de lectura y de investigación para poder apreciar la majestuosidad de cualquier obra, así que hoy voy a tratar de introduciros con la ayuda de algún que otro blog, a las mejores obras de la música clásica.

En primer lugar vamos a hablar de la NOVENA de Beethoven.

Del blog http://eltamiz.com/elcedazo/2009/09/05/la-novena-sinfonia-de-beethoven/ , he extraído un articulo soberbio, para los no iniciados en el tema, al respecto de la majestuosidad de esta obra. Por favor seguid el texto mientras veis y escucháis estas imágenes en youtube.

Ya os conté en la introducción mis nulos conocimientos musicales. Y mi, por llamarlo de alguna suave manera, desprecio por la música clásica (ya sabéis: Beethoven, Bach, Mozart, Tchaikowsky y demás gente de mal vivir). Pero un buen día, me aficioné…

Todo empezó (para mí) en 1969-70.

Yo tenía como quince años, quizá dieciséis, estaba en Quinto o Sexto de Bachillerato, y estaba muy preocupado, como tantos otros, por los rumores de separación en los Beatles, luego confirmados, qué gran disgusto, aunque ciertamente comenzaba a haber oferta pop o rock española de cierta calidad, léanse los Brincos, los Bravos, Joan Manuel Serrat o Mike Ríos, por ejemplo.

Miguel Ríos, muchos años después de grabar el Himno a la AlegríaMiguel Ríos, muchos años después de grabar el Himno a la Alegría

Éste último había tenido un éxito importante con un “single” que contenía dos temas: “El Río” y “Vuelvo a Granada” (casi todos los cantantes editaban esos años discos sencillos de 45 rpm, o “singles”, con dos canciones, una por cada cara. Sólo algunos eran capaces de editar LP’s, de 33 rpm y diez o doce canciones, pues eran mucho más caros y se vendían mucho menos, claro está).

Pues bien, alguien (Waldo de los Ríos, para más señas, que ni era tío ni nada de Miguel) convenció a Miguel Ríos, que por aquella época dejó de ser “Mike” para recuperar su nombre real, Miguel, de grabar una frivolité: El Himno a la Alegría, una adaptación cuasi-pop del mismo tema de la Novena Sinfonía de Beethoven. Supongo que le costó lo suyo convencerle… Tomaron la melodía principal, cortaron aquí y allá, le cambiaron la letra para poner una más acorde con los tiempos hippies de “Paz y Amor” y “Haz el Amor y no la Guerra” que vivíamos entonces, le pusieron unos coros resultones, metieron alguna que otra guitarra eléctrica por el medio… En fin.

Una chapuza patética, se mire como se mire.

Un éxito sin precedentes, también. Entre 1969 y 1970, se vendieron más de siete millones de copias en todo el mundo, una de ellas, comprada por mí, gracias a mi modesta asignación semanal y a alguna ayuda paterna. El tema fue número uno no sé cuantas semanas, no sólo en España, sino en todas partes, incluyendo Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania… No sé yo si algún otro disco creado y producido en España ha tenido tal éxito desde entonces.

A mí me encantó. Como a tantos. Ese poderoso comienzo, con los cellos introduciendo el tema principal, esa majestuosidad de la melodía, muy bien cantada por Miguel, ese rápido final tan bien rematado… yo no había oído nunca nada parecido. Me encantó, definitivamente. Y me picó la curiosidad. ¿Cómo sería el original, cómo sonaría el Himno a la Alegría que escribió el tal Beethoven, para que diera origen a una canción tan bonita?

Intenté localizar a alguien que tuviera algún disco con el Himno a la Alegría… no encontré a nadie. Ya dije que en mi entorno no había nadie a quien le gustara la música clásica. Recurrí a padres de amigos. Tampoco.

Así que vi que la única manera de poder escuchar el Himno completo era comprándomelo yo, rompiendo el cerdito de mis escasos ahorros de la paga semanal. Me acerqué, entonces, a alguna tienda de discos del barrio, para ver lo que costaba el dichoso Himno a la Alegría original de Beethoven.

Para mi desaliento, descubrí que no venía sólo. Resulta que el Himno a la Alegría es el cuarto movimiento de la Novena Sinfonía, o sea, que no se vendía por separado: había que adquirir también los otros tres movimientos, que yo ni conocía ni quería para nada, claro está. Y además, resulta que el Himno a la Alegría de Beethoven duraba veinticinco minutos o más, mucho más de los cuatro minutos, más o menos, de la canción de Miguel Ríos. Y lo peor de todo es que todo ello, el pack con los cuatro movimientos de la Sinfonía, venían en un LP entero, que costaba una fortuna para mis infantiles finanzas. Pues vaya. Me iba a tener que quedar sin enterarme de cómo era la cosa…

Afortunadamente, unos meses después, pasando por otra tienda de discos del barrio, descubrí que tenían una oferta especial de discos de música clásica, obviamente por liquidación de existencias, por muy poco dinero (creo recordar que unas ochenta o noventa pesetas –unos cincuenta céntimos de euro-, que entonces no era tan poco dinero: un bocadillo de calamares de la Plaza Mayor costaba diez pesetas), y entre ellos, ¡un disco de la Novena Sinfonía de Beethoven! Mis escasas finanzas sí que daban para tales dispendios, así que fui corriendo a casa, rompí el cerdito, y me lo compré.

Wilhelm FurtwänglerWilhelm Furtwängler

Se trataba de una grabación de la Orquesta del Festival de Bayreuth, del año 1954, dirigida por Wilhelm Furtwängler y editada por La Voz de su Amo (creo recordar, pues hablo de memoria), que había quedado anticuada, puesto que se habían editado ya las versiones del astro ascendente, Herbert von Karajan, con la Berliner Philarmoniker… sólo que eso yo no lo sabía entonces, ni hasta mucho después.

El caso es que llegué emocionado a casa e inmediatamente lo puse en el tocata que mis hermanos y yo habíamos conseguido que nuestros padres nos compraran (para no ser menos que nuestras amistades, claro está).

No habían pasado ni dos minutos cuando empezó a desfilar por allí toda la familia: “¿Qué es esa cosa tan rara que suena?” “¿Le pasa algo al tocadiscos, se ha roto o qué?” “¿Estamos ya en Semana Santa?”, etc, etc. Cuando expliqué que me había comprado el disco, ése disco concretamente, algunos se fueron simplemente meneando la cabeza y murmurando “este chico, este chico…”, mientras otros directamente me preguntaron si tenía fiebre o qué.

En fin, que quité el disco y esperé a estar solo en casa para poder oírlo tranquilamente sin sufrir comentarios jocosos.

Cuando por fin me quedé solo, puse de nuevo el disco, subí el volumen y me preparé a oír esa tal Novena Sinfonía de ese tipo alemán, de ese tal Ludwig van Beethoven

Ludwig van Beethoven

Acompañadme, si lo gustáis, oyendo cualquier buena versión de la que dispongáis en disco, o, si no, siguiendo la grabación de la UCTelevision que puede encontrarse en youtube, interpretado por la Orquesta y Coros de la Universidad de California en Davis. En esta grabación está primero un Concierto de Órgano de Haendel (muy bonito, por cierto, pero no es el caso), y la Novena comienza en el minuto 13:30, aproximadamente.

El primer movimiento es un “Allegro ma non troppo, un poco maestoso”. Es decir, “rapidito sin pasarse, ligeramente majestuoso”. Comienza con una nota vacilante, un trémolo ejecutado por la cuerda grave (violas, cellos), como con indecisión, y los violines entran después con dos notas que se repiten por dos veces, como pidiendo excusas… yo me imagino que Beethoven nos está, tímidamente, pidiendo permiso para lo que va a venir después, como diciendo “Perdón, ¿puedo molestar…? Ya sé que estáis acostumbrados a una música determinada, pero es que yo vengo a proponeros algo muy diferente… ¿Puedo?”. Eso es lo que yo me imagino, claro. El tema va poco a poco afirmándose, hasta que entra la por fin orquesta entera (en un “tutti”), como diciendo: “Un momento, ¡ya está bien! Oídme… Esto merece la pena”.

El tema sube, baja, alterna, ruega, exige, pregunta, se repite, y se convierte en una melodía potente y pegadiza, en la que todos los instrumentos de la orquesta se van complementando con una armonía perfecta… En la parte central, sobre el minuto 8, el tema se expresa con toda la potencia de la orquesta, incluida la intervención decisiva de la percusión (el timbal), llegando al climax… Y el final… ¡Qué final! Allí Ludwig da un puñetazo en la mesa, como diciendo: “Se acabó; hacedme caso: No más Mozart, no más Haydn: Esta es la nueva manera de entender la música: ¡Enteraos de una vez! ¡Aquí está el Romanticismo!”. O eso es lo que yo me imagino, desde luego…

Hay que tener en cuenta que Beethoven compuso esta Novena Sinfonía entre 1818 y 1824. Cuando la terminó tenía cincuenta y cuatro años, sólo tres antes de su muerte, y estaba ya enfermo y, sobre todo, sordo como una tapia, lo que me imagino yo que debe ser un calvario para un músico. Todo este prodigio de Sinfonía la diseñó, compuso y escribió escuchándola exclusivamente en su cabeza, pues no oía absolutamente nada… a mí me cuesta imaginarlo, sinceramente. Y, desde luego, revolucionó la música. Nada fue igual después del apoteósico estreno de su Novena Sinfonía en Viena en 1824

En definitiva, que me enganchó. Completamente. No me podía yo imaginar algo así. Ese primer movimiento dura unos dieciséis minutos y se me hizo cortísimo. Quería más…

Afortunadamente, después del primer movimiento venía el Segundo… “Scherzo: Molto vivace”, lo que quiere decir, obviamente, “Muy vivaz”, o sea, muy rápido. Es un “Scherzo”, lo que quiere decir que mantiene un tono informal, jocoso: la palabra “Scherzo” significa “broma” en italiano (gracias a Alessandro por la corrección), o sea, que es una especie de broma musical. Para aquellos que no podáis esperar a oír el Scherzo, empieza (en el video de youtube) hacia el minuto 30:15.

Comienza este segundo movimiento con las mismas notas del tema principal del primer movimiento, pero rápidamente cambia, juega con ellas, busca variaciones, se expande, se contrae… pero siempre muy vivaz, muy rápido. El resultado es espléndido, también. Dura unos once o doce minutos, que también se me hicieron cortos…

…No así con el tercer movimiento: un “Adagio molto e cantabile-Andante moderato”, o sea “Lento que te pasas y cantable, y luego, Un poco más rápido pero no mucho”, más o menos. Se trata de un movimiento lento. Muy lento. En la versión de Furtwängler que estaba oyendo, algo más de diecisiete minutos; en la de Karajan de 1987, por ejemplo (reputada como una de las mejores versiones jamás grabadas de la Novena), dura algún segundo menos de dieciséis. En el video que os propongo comienza en el minuto 43:30, y dura unos trece minutos. Mal, en mi opinión, como luego veremos, pero es lo que hay…

El caso es que me aburrió. ¡Lo que es la juventud y la inexperiencia! Ahora, años después, me parece uno de los tiempos más bellos y emocionantes jamás escritos (incluso una persona conocida mía tiene dicho que, en su funeral, quiere que pongan el Adagio de la Novena, de tanto que le gusta; yo no llego a tanto, pero casi). Sin embargo, con quince o dieciséis años, y sin ninguna formación musical, me pareció lento y aburrido, qué se le va a hacer. Durante años, cada vez que ponía la Novena en el tocata, lo que era bastante frecuente, me saltaba el Adagio… ¡Qué torpe, por favor! Después pagué mi deuda con el Adagio: algunas veces he puesto sólo el Adagio, especial para momentos en los que te sientes “lírico”.

Porque es bellísimo. Maravilloso. Emocionante. La melodía es eso, lírica, cantabile como cita el título, llevada fundamentalmente por la cuerda, con contrapuntos del viento (sobre todo la madera, es decir: flautas, oboes, clarinetes y fagotes), que dejan el camino expedito para un majestuoso solo de trompa… Sube, baja, recapitula, y termina de forma esplendorosa.

Últimamente he escuchado algunas versiones, casi todas en directo, donde el director interpreta el adagio a ritmo de andante, o sea, mucho más rápido. He llegado a oírlo en menos de trece minutos… ¡es un atropello! Más que un adagio, parece un pasacalle: ninguna emoción, casi dan ganas de salir a marcarse unos pasos de baile…

No sé muy bien por qué, pero últimamente se ha puesto de moda entre directores de más o menos campanillas tocar piezas muy conocidas a ritmos mucho más rápidos de lo que se tocaban hace algunos años, lo que a veces resulta bien, pero casi siempre suena fatal, por lo menos, a mí me suena fatal.

Pero lo entiendo, hay una razón de peso: una orquesta buena puede tocar una pieza a un ritmo muy lento con perfección; una orquesta mediocre fallará, precisamente, en los tiempos lentos, donde no puede esconderse en parte alguna. La solución: tocarlo a toda pastilla, y así los fallos quedan enmascarados entre el batiburrillo, no se notan tanto. Para saber si una Orquesta es buena o sólo del montón, hay que fijarse siempre en los tiempos lentos.

Si decidís comprar una versión de la Novena, yo os recomendaría que os fijárais en la duración del Adagio, el tercer movimiento: menos de quince minutos o quince y medio es completamente inaceptable. Pero, ya sabéis, para gustos hay colores… y músicas.

Bueno, después del Tercer movimiento que (inexplicablemente) tanto me aburrió, llegó el gran momento: Por fin, el Himno a la Alegría. Iba a descubrir por fin las fuentes de la canción de Miguel Ríos por cuya culpa estaba allí escuchando aquel disco… Un cuarto movimiento que es “Presto-Allegro assai”, es decir, algo así como “A toda pastilla, y después, Rapidito, pero de aquella manera”. Más o menos. Ya veo que me entendéis…

Y no me decepcionó. Vaya que no: me dejó en estado de éxtasis, literalmente, y preguntándome dónde habría estado yo hasta entonces que nunca había oído semejante perfección. Lo mismo creéis que exagero; un poquito igual sí, pero de hecho me gustó tanto que, una vez acabado, lo puse una vez, y otra más, lo menos cuatro veces oí aquél día de 1970 a Wilhelm Fürtwangler dirigiendo a la Orquesta del Festival de Bayreuth dieciséis años antes…

Comienza el cuarto movimiento con una potente entrada de toda la orquesta, rápidamente respondido por las cuerdas graves, cellos y contrabajos, que tendrán una importancia capital en lo que sigue.

Un Cello (pronúnciese "Chelo")Un Cello (pronúnciese “Chelo”)

Y se establece un diálogo sin palabras, pero clarísimo, entre la orquesta y los cellos, éstos siempre doblados por los contrabajos, que viene a decir, más o menos (traducción libre para la radio, por cortesía del Macluskey):

-Orquesta: Vamos a ver, que no me acabo de enterar, ¿cómo era esto?

-Cellos: Pues hay una nueva forma de hacer música y tal y tal.

-Orquesta: Bueno. ¿Y eso cómo es?

-Cellos: Caramba, ya os lo he explicado antes.

-Orquesta: Ah, entiendo. Será entonces como el primer movimiento (y suenan unos pocos compases del primer movimiento).

-Cellos: Pues no, no es así exactamente.

-Orquesta: ¿Como el Segundo, quizá? (suenan ahora unos pocos compases del segundo movimiento).

-Cellos: Que no. Tampoco es así (y los cellos niegan vehementemente: dos notas de negación, ejecutadas mediante dos barridos del arco sobre el cello, que reflejan visualmente, además de acústicamente, el acto de negar).

-Orquesta: Pues ya no queda duda: como el tercero, seguro.

-Cellos: No os habéis enterado de nada. Lo que hay que engrandecer es el espíritu humano, cantar a la amistad, la paz, la libertad, y tal y tal.

-Orquesta: Pues es que no sé si me entero…

-Cellos: Veo que no me queda más remedio que enseñarte, pedazo de torpe…

-Orquesta: Tá bien. Oigamos entonces qué tienes que decir.

Todo este diálogo (que originalmente Beethoven pensó que fuera entre un cantante, el bajo/barítono, y la Orquesta), dura unos tres minutos… y cuando acaba, entonces se hace el silencio. La niña de E.T. diría en este momento lo mismo que cuando el extraterrestre cabezón hace volar objetos con el poder de su mente: “Aquí va a pasar algooo…”. Una atmósfera especial se crea en la Sala de Conciertos durante esos pocos segundos. Todo el mundo contiene la respiración: todos saben de memoria las notas inmortales que vienen a continuación, y todos las esperan con expectación. Es uno de los pocos momentos en los que nunca, nunca se oye toser a alguno de los tosedores profesionales de toda Sala de Conciertos, en la del Auditorio de Madrid, más… Mis padres me contaban que años ha, en el Teatro había aplaudidores profesionales (la clá); ahora hay tosedores profesionales, expertos en colocar una tos perfecta en el momento cumbre de cada obra… ¡qué cruz!

…Y el silencio, por fin, se rompe.

Los cellos (y los contrabajos doblándolos, como casi siempre) entonan el Himno a la Alegría. Notas graves, cantables, piano (o sea, bajito, bajito: hay que aguzar el oído para oírlos), directas al corazón. Cuando acaban la estrofa, el trozo o como se llame, la Orquesta se suma, primero tímidamente, de momento sólo las violas, lideradas por un clarinete cantarín y un fagot portentoso, repitiendo las mismas notas mágicas; diciéndonos a todos: “Ah, ya veo, ahora lo voy entiendiendo”… Cuando termina de nuevo la estrofa, se suman más instrumentos, particularmente los primeros y segundos violines, que llevan ahora el peso de la melodía, acompañados por la madera, y ahora maravillosamente contrapunteados por los cellos, y por fin, en la cuarta repetición, se suma, entusiasta, la Orquesta entera, con los metales y la percusión a todo trapo, abrazando la nueva fe (o lo que sea) musical… Es para acabar exhausto… a mí siempre se me saltan las lágrimas, no puedo evitarlo. Es demasiado.

.

Bueno, ya me he enjugado las lágrimas y puedo seguir escribiendo…

Sigue la música un poco más, congratulándose, regocijándose con el descubrimiento, y de pronto se recapitula, y se repiten los potentes acordes iniciales del movimiento, como diciendo: “Ahora que hemos aprendido… ¡Veamos de lo que somos capaces!”.

Y la música termina abruptamente, se produce el silencio de nuevo y a continuación viene uno de los momentos más difíciles por los que, supongo, debe pasar un barítono (o un bajo): Se levanta el susedicho barítono y, a capella, él solito, nos dice, no, NOS GRITA: “Oh, Freunde, nicht diese Töne” (Oh, Amigos, No sigamos más con estos rollos patateros…”). Él solito, repito, tras estar sentado durante casi una hora, calladito, y sin el apoyo de la Orquesta. Y esa música, que todo el mundo conoce… Más de un gallo tremebundo he oído yo en este momento especial (pobre bajo, como para que se te trague la tierra). Y sigue: “Cantemos algo más grato a nuestros oídos, cantemos a la alegría”. Bueno, más o menos.

Y a continuación, Beethoven pone música al Himno a la Alegría que Friedrich Schiller, el poeta alemán fallecido hacía unos pocos años, compuso a finales del Siglo XVIII. Dieciocho minutos, más o menos, de perfección. Sobran las palabras… sólo oigámoslo.

.

…Y no tengo más que decir. Salvo que, como supongo que sabéis, es el Himno de Europa, cosa que a mí me parece una sabia elección.

Disfrutad del Himno a la Alegría. A mí, me marcó. Comencé a ahorrar para comprar más discos de Sinfonías de Beethoven, y como me gustaron igualmente, de otros compositores, y así, tontamente, tengo una colección enorme. Y sí. Sigo sin saber nada de música, pero, ¡Dios! ¡Cómo me gusta!

Os recomiendo, desde luego, que lo oigáis en una buena versión, sobre todo que sea una donde el trompa no esté trompa, como pasa en la del video de youtube… Madre mía, ¡qué trompa! ¡Qué forma de desafinar! Supongo que la noche del concierto no podría dormir, el pobre.

Así, de saque, tenéis: Karajan, con la Berliner Philarmoniker, desde luego; Bernstein, siempre; Baremboin, Rattle, Abbado, la propia de Furtwängler, que ha reeditado EMI no hace muchos años… Mucho y bueno hay para elegir. ¡Suerte!

Pero… pero…

No hay nada como la música en directo. No hay disco que se le compare. Nada supera a la magia de ver a ciento y pico personas tocando una buena pieza, exclusivamente para tus oídos… No hay equipo de audiófilo que pueda competir con un Concierto en directo. Os lo aseguro…

Hasta la próxima. Y ya sabéis: Disfrutad de la vida, mientras podáis.

A ser posible, escuchando música.