COMO CONVIVIR CON TU PAREJA NO “MAC-QUERA”


He leido este articulo en el recien estrando blog “applesfera” y realmente me ha parecido tremendamente acertado,
COMO CONVIVIR CON TU PAREJA NO “MAC-QUERA”

1.- No le pongas un nombre a tu Mac. Nada de “humanizar” a nuestras máquinas. Eso incluye a las unidades de disco, iPods y todo lo que lleve una manzanita de fábrica. No llames “blanquito” a tu iPod o iBook. Queda un poco raro si te oye alguien que no sabe de qué hablas.

2.- No juegues con la comida, sobre todo con las manzanas. En el postre no la muerdas por un lado y se la pongas delante, en plan gracia… porque no le va a hacer gracia. Eso sólo lo pillamos nosotros, créeme. Tampoco ayuda que hagas la cara del Finder con patatas fritas y la mires esperando que te ria la broma. No lo hará.

3.- Si se va la luz y estabas con tu iBook, PowerBook o MacBook Pro, no apures hasta el último electrón de la batería. Apágalo antes, como si no te importase, y vete con tu pareja. Y si no estabas con un portátil cuando se ha ido la luz, por el amor de Jobs, no llores ni maldigas a nadie. ¡Y vete con tu pareja!

4.- No la lleves a ver la sección de Apple del FNAC (o dedondesea) cada vez que vais por cualquier tonteria. No los cambian tan a menudo, en serio. Ver ese iMac Core Duo de 20” una y otra vez no va a hacer que lo tengas antes. No molestes a los vendedores siempre que vayas. Te conocen. Huirán de tí. Tu pareja lo notará y eso no es nada sexy.

5.- Nunca pienses que tu pareja quiere ver una keynote. Tampoco le interesa Steve Jobs, ni siquiera sabe quien es. No pongas una keynote en el salón de tu casa. Piensa que, si no conociéramos como conocemos éstas presentaciones, tu pareja lo que ve es a un tio sin gusto vistiendo hablando sin parar con una manzana iluminada enorme detrás, o sea, pensará que somos una secta. Eso no ayudará en la relación. (Aunque sea verdad XDDD )

6.- Si tienes un iPod con capacidad para almacenar fotos, llénalo de fotos suyas, vuestras, de su familia, de su perro… de todo lo que tenga que ver con ella. Si puedes añadir vídeos, mejor. Vídeos vuestros, de vuestras vacaciones… Nada de keynotes. ¡Ni siquiera fragmentos!

7.- Créate una lista de reproducción en tu iPod con su nombre y añade las canciones que más le gustan. No te preocupes, no tienes porqué escucharla nunca, a menos que ella esté delante. Cuando lo hagas, no le enseñes la pantalla, deja que ella misma la mire, disimuladamente. Cuando no te vea, vuelve al menú y quita esa horrible música que no soportas. CUANDO NO TE VEA.

8.- Déjale tu Mac encendido, como quien no quiere la cosa. Que ella vea el escritorio. Por supuesto, antes has puesto en él de fondo la mejor foto en que salgais lo dos de vuestro último viaje. La mejor foto significa una foto bonita y romántica. Las fotos de borracheras o fotos en la que tu pareja tenga cara de idiota no son una buena idea. NO LO SON. ¡Y no añadas con el Photoshop el logo de Apple en ninguna esquina!

9.- Cuando veas una película en el cine no estés media hora emocionado porque has visto a un cazavampiros con un iPod, o a Jodie Foster con un PowerMac G5. No importa. No te importa. No tiene que afectarte. Nada de codazos, pellizcos, nada de “¡¡miramiramiramira!! ¡lo has visto!”, nada de “joderqueguapoestáelCinemaDisplayde30” por lo bajini. Nada. No te afecta. Indiferente. Las manzanas brillantes para ti no son más que manchas de pixeles amontonados sin forma en una pantalla. Aunque por dentro estés viendo las características técnicas como si tuvieras conexión directa con la Apple Store.

10.- Cómprale un Mac. Si has seguido los 9 pasos anteriores, lo aceptará, le gustará, se lo quedará. No odiará a la marca y sobre todo, no te odiará a ti con tu Mac. Si no has seguido los 9 pasos anteriores, no contactes con el servicio técnico de Apple para que te la reparen, por Dios… ¡Y quítate esa camiseta con la X del Mac OS X de una vez!

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COMO CONVIVIR CON TU PAREJA NO "MAC-QUERA"


He leido este articulo en el recien estrando blog “applesfera” y realmente me ha parecido tremendamente acertado,
COMO CONVIVIR CON TU PAREJA NO “MAC-QUERA”

1.- No le pongas un nombre a tu Mac. Nada de “humanizar” a nuestras máquinas. Eso incluye a las unidades de disco, iPods y todo lo que lleve una manzanita de fábrica. No llames “blanquito” a tu iPod o iBook. Queda un poco raro si te oye alguien que no sabe de qué hablas.

2.- No juegues con la comida, sobre todo con las manzanas. En el postre no la muerdas por un lado y se la pongas delante, en plan gracia… porque no le va a hacer gracia. Eso sólo lo pillamos nosotros, créeme. Tampoco ayuda que hagas la cara del Finder con patatas fritas y la mires esperando que te ria la broma. No lo hará.

3.- Si se va la luz y estabas con tu iBook, PowerBook o MacBook Pro, no apures hasta el último electrón de la batería. Apágalo antes, como si no te importase, y vete con tu pareja. Y si no estabas con un portátil cuando se ha ido la luz, por el amor de Jobs, no llores ni maldigas a nadie. ¡Y vete con tu pareja!

4.- No la lleves a ver la sección de Apple del FNAC (o dedondesea) cada vez que vais por cualquier tonteria. No los cambian tan a menudo, en serio. Ver ese iMac Core Duo de 20” una y otra vez no va a hacer que lo tengas antes. No molestes a los vendedores siempre que vayas. Te conocen. Huirán de tí. Tu pareja lo notará y eso no es nada sexy.

5.- Nunca pienses que tu pareja quiere ver una keynote. Tampoco le interesa Steve Jobs, ni siquiera sabe quien es. No pongas una keynote en el salón de tu casa. Piensa que, si no conociéramos como conocemos éstas presentaciones, tu pareja lo que ve es a un tio sin gusto vistiendo hablando sin parar con una manzana iluminada enorme detrás, o sea, pensará que somos una secta. Eso no ayudará en la relación. (Aunque sea verdad XDDD )

6.- Si tienes un iPod con capacidad para almacenar fotos, llénalo de fotos suyas, vuestras, de su familia, de su perro… de todo lo que tenga que ver con ella. Si puedes añadir vídeos, mejor. Vídeos vuestros, de vuestras vacaciones… Nada de keynotes. ¡Ni siquiera fragmentos!

7.- Créate una lista de reproducción en tu iPod con su nombre y añade las canciones que más le gustan. No te preocupes, no tienes porqué escucharla nunca, a menos que ella esté delante. Cuando lo hagas, no le enseñes la pantalla, deja que ella misma la mire, disimuladamente. Cuando no te vea, vuelve al menú y quita esa horrible música que no soportas. CUANDO NO TE VEA.

8.- Déjale tu Mac encendido, como quien no quiere la cosa. Que ella vea el escritorio. Por supuesto, antes has puesto en él de fondo la mejor foto en que salgais lo dos de vuestro último viaje. La mejor foto significa una foto bonita y romántica. Las fotos de borracheras o fotos en la que tu pareja tenga cara de idiota no son una buena idea. NO LO SON. ¡Y no añadas con el Photoshop el logo de Apple en ninguna esquina!

9.- Cuando veas una película en el cine no estés media hora emocionado porque has visto a un cazavampiros con un iPod, o a Jodie Foster con un PowerMac G5. No importa. No te importa. No tiene que afectarte. Nada de codazos, pellizcos, nada de “¡¡miramiramiramira!! ¡lo has visto!”, nada de “joderqueguapoestáelCinemaDisplayde30” por lo bajini. Nada. No te afecta. Indiferente. Las manzanas brillantes para ti no son más que manchas de pixeles amontonados sin forma en una pantalla. Aunque por dentro estés viendo las características técnicas como si tuvieras conexión directa con la Apple Store.

10.- Cómprale un Mac. Si has seguido los 9 pasos anteriores, lo aceptará, le gustará, se lo quedará. No odiará a la marca y sobre todo, no te odiará a ti con tu Mac. Si no has seguido los 9 pasos anteriores, no contactes con el servicio técnico de Apple para que te la reparen, por Dios… ¡Y quítate esa camiseta con la X del Mac OS X de una vez!

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Generación de los 80


Del blog de “javi moya”:

Uno de los muchos textos que me llegan al correo (este además tiene ya su tiempecito), y de los que es imposible descubrir ya quien fue su autor. Si tienes veintitantos prepárate para una buena inyección de morriña (es largo, pero merece muy mucho la pena).

Generación de los 80

El objeto de esta misiva es la de reivindicar una generación, los 80, de todos aquellos que nacimos en los 80 (un par de años arriba, años abajo), la de los que estamos currando de algo que nuestros padres ni podían soñar, la de los que vemos que el piso que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los 50 años.

Nosotros no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68, ni corrimos delante de los grises, no votamos la Constitución y nuestra memoria histórica comienza con las olimpiadas del 92. Aunque no nacimos en una dictadura, siempre hemos tenido una conciencia democrática y la serie Cuéntame nos parece que es una mierda que hace apología del franquismo.

Por no vivir activamente la Transición se nos dice que no tenemos ideales y sabemos de política más que nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes. Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle a las chapas, la peonza, las canicas, la comba, la goma o el rescate y, a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color. Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice.

Se nos ha etiquetado de generación X y tuvimos que tragarnos “bodrios” como: Reality Bites, Melrose place o Sensación de vivir ( te gustaron en su momento, vuélvelas a ver, verás que chasco). Lloramos con la muerte de Chanquete, con la puta madre de Marco que no aparecía con las putadas de la Señorita Rottenmayer. Somos una generación que hemos visto a Maradona hacer campaña contra la droga, que nos reímos de un anuncio que decía que si el Madrid era otra vez campeón de Europa, que durante un tiempo tuvimos al baloncesto como el primero de los deportes.

Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura torcida; nuestro primer chándal era azul marino con franjas blancas en la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10 años.

Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día de Todos los Santos y no Halloween, cuando todavía se podía repetir curso, los últimos en hacer bup y cou, los pioneros de la E.S.O. Hemos sido las cobayas en el programa educativo, somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de una ETT y a los que menos les cuesta tirarnos del trabajo… Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que naciéramos, como si no hubiéramos vivido nada histórico.

Nosotros hemos aprendido lo que era el terrorismo contando chistes de Irene Villa, vimos caer el muro de Berlín y a Boris Yelsin borracho tocarle el culo a una secretaria; los de nuestra generación fueron a la guerra (Bosnia, etc.) cosa que nuestros padres no hicieron; gritamos OTAN no bases fuera, sin saber muy bien qué significaba y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre. Aprendimos a programar el video antes que nadie, jugamos con el Spectrum, odiamos a Bill Gates, vimos los primeros móviles y creímos que Internet sería un mundo libre.

Somos la generación de Espinete, Don Pimpón y Chema el “panaderofarlopero”. Los q recordamos a Enrique del Pozo cantando con ana (abuelitodimetu…) Los mundos de Yupi y las pesetas rubias. Nos emocionamos con superman, ET o En busca del Arca Perdida. Comíamos Phosquitos y los Tigretones eran lo mejor, aunque aquello que empezaba (algo llamado Bollycao) no estaba del todo mal.

Somos la generación del “El coche fantástico”, “Oliver y Benjí…….. La generación que se cansó de ver las mamachichos. La generación a la que le entra la risa floja cada vez que tratan de vendernos que España es favorita para un mundial. La última generación que veía a su padre poner la baca del coche hasta el culo de maletas para ir de vacaciones.

La última generación de las litronas y los porros, y qué coño, la última generación cuerda que ha habido. Este correo está dedicado a las personas que nacieron entre 1980 y 1990 La verdad es que no sé cómo hemos podido sobrevivir a nuestra infancia!!!!

Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos en la España de antes: Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad, sin sillitas especiales y sin air-bags, hacíamos viajes de más de 3h sin descanso con cinco personas en el coche y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños. Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas ni codos. Los columpios eran de metal y con esquinas en pico. Bebíamos agua directamente del grifo, sin embotellar, y algunos incluso chupaban el grifo. [yo añadiría: en nuestra época todos los productos tenían colorantes y conservantes… y mira… seguimos vivos].

Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos cuando se encendían las luces. No había móviles. Pasábamos horas construyendo carros para bajar por las cuestas y sólo entonces descubríamos que habíamos olvidado los frenos. Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables. Nos abríamos la cabeza jugando a guerras de piedras y no pasaba nada, eran cosas de niños y se curaban con mercromina (roja) y unos puntos y al día siguiente todos contentos.

Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ruedas!!! Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto.

Estábamos siempre al aire libre, corriendo y jugando. Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagio de nada. Sólo nos contagiábamos los piojos en el cole. Cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente (o los mas afortunados con Orión)

Y ligábamos con las niñ@s jugando a beso, verdad y atrevimiento o al conejo de la suerte, no en un chat diciendo “: )” “: D” “: P”.. Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias. No había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos, si trasgredíamos alguna ley, era inadmisible, si acaso nos soltaban un guantazo o un zapatillazo y te callabas. Tuvimos libertad, fracaso, respeto, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.